Explorando La Cueva de los Panaderos

DSC07066 Siguiendo nuestro recorrido por Gibara, nos llegaremos hasta La Cueva de los Panaderos, situada en la zona conocida como la Polja del Cementerio, interesante formación geológica que alberga más de 29 cavernas.

  Parece ser que su nombre lo tomó debido a un grupo de panaderos intrépidos que se adentraron en  esta  caverna inexplorada  en los albores del siglo XX. Alrededor de esta historia, giran varias leyendas lugareñas. Unas dicen que los visitantes se perdieron y nunca más aparecieron, otras que salieron por un túnel secreto a la vecina zona de Velasco, ubicada a varios kilómetros de Gibara. Sea lo que sea, fue la tradición popular la que cambió el antiguo nombre de  La Cueva del Silencio por La cueva de los Panaderos.

 DSC07074Para llegar a este enigmático lugar, debemos encontrar un sendero cerca de la escuela primaria seminterna “Eddy Suñol Ricardo”, en las proximidades de la fábrica de tabacos de exportación. Cerca de allí nace una senda rural que fue inaugurada en julio del 2008 por  iniciativa de la oficina del historiador, la Sociedad Espeleológica de Cuba y el cuerpo de guardabosques del MININT.

 Este sendero fue trazado con el objetivo de facilitar el acceso a la zona, ampliando así las ofertas  de recreación sana y propiciando un atractivo turístico de naturaleza con  sentido ecológico y de conservación medio ambiental.

Llegamos al lugar con los primeros rayos de sol. Descendemos por una pendiente en la cual han sido tallados rústicos escalones que permiten apoyar firmemente los pies. A un lado,  un robusto pasamano de madera  permite asirse a él a todo aquel que lo necesite. Yo me agarro fuerte pues no quiero caer cuesta abajo con mi cámara. El resto del recorrido se realiza por un estrecho camino entre arbustos de pequeño tamaño, sobresaliendo algunos más altos como el Almácigo, el Jobo y  la Guana; este último, descrito por Colón en su diario y que actualmente se encuentra protegido por estar en peligro de extinción. Otro no muy alto, pero que no deja de ser importante, es el Guau, del cual debemos alejarnos pues puede provocar una erupción en la piel con  consecuencias muy molestas de ardor y escozor.

 En el trayecto escuchamos continuamente el melódico canto de los sinsontes. Esta ave de plumaje pardo tiene un variado repertorio musical pues logra imitar el tono de cualquier otra ave vecina.  Incluso puede aprender a reproducir  fragmentos de alguna música instrumental. Otras aves que también armonizan el paisaje son las bijiritas, tomeguines, tines, negritos, todas  de tamaño más pequeño pero de vistosos colores. Esta amplia variedad se debe a que pasa por aquí el corredor de aves migratorias, las cuales  conviven en perfecta armonía con las residentes en esta pintoresca zona.

DSC07067DSC07108 DSC07079Luego de andar 360m por un terreno rojizo entre piedras calizas, avizoramos la entrada de la caverna. Un túnel de unos pocos metros nos conduce hasta la primera claraboya donde realizamos un breve descanso. En las paredes, graffiti de diferentes épocas nos confirman la presencia humana en el decurso de los años. Algo no muy habitual capta nuestra mirada: un árbol que se eleva por encima de nuestras cabezas y  lanza sus raíces  hacia el suelo en busca de sustento. En unos pocos minutos retomamos la marcha y nos adentramos en la oscuridad. Años atrás nos hubiésemos alumbrado con candiles y antorchas, pero con el desarrollo de la tecnología hoy podemos hacerlo con  linternas y teléfonos móviles. Como personas precavidas, llevamos algún emisor de luz de reserva; no sea que nos perdiéramos como los panaderos legendarios.

DSC07087DSC07090DSC07094 Muchas formaciones cálcicas en forma de estalactitas y estalagmitas se presentan ante nuestras luces artificiales. Hay que conocer bien su ubicación para poder disfrutar de su belleza. La tradición popular ha bautizado algunas de ellas con nombres de personajes de películas. Así podemos encontrar a Cásper, el fantasmita, dándoles la bienvenida a los visitantes y, más adentro, a  personajes de El Señor de los anillos.  murciélagosDSCN0677

 

 

 

 

 

 

 

Aquí dentro la   fauna es diferente.  Cuatro variedades de murciélagos se ponen a revolotear sorprendidos por  nuestra llegada. En algunos lugares hay formaciones activas de estalactitas y estalagmitas, viéndose claramente el goteo que a través de los años las va configurando.

Yuyi y Yeni en la cueva DSC07107DSCN0679Otras formaciones exóticas se presentan en forma de taquilla  de cine, de pilón,  de secador de pelo… Antes de partir, decidimos apagar todas las luces. La oscuridad y el silencio absolutos se alían para que alguien se asuste y decidamos encender de nuevo  nuestras lámparas.

 Dándole rienda suelta a nuestra imaginación, podemos construirnos un mundo mágico, lejos del bullicio de la sociedad. Los atractivos inigualables de este lugar lo convierten en una alternativa más para el conocimiento, la meditación y el sano esparcimiento.

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