Como cada 28 de octubre, volvió la mar gibareña a cubrirse de flores. En esta ocasión las enfurecidas olas y el viento arrasador casi no permitieron que las ofrendas llegaran a su destino. Pero, como en otras oportunidades, los voluntarios de la Cruz Roja cumplieron con su labor para ayudar a la población a depositar sus flores sin lamentar accidente alguno.
La caminata de jóvenes, provenientes unos desde Holguín y otros desde Floro Pérez, llegó a suelo gibareño desde horas muy tempranas. Ni el tiempo, ni el cansancio impidieron que los jóvenes cumplieran con su deber. El monumento a Camilo Cienfuegos, señor de la vanguardia, fue nuevamente testigo de la historia. Historia que perdura año tras años, y aunque el mar brame, el viento ulule y la lluvia perturbe a los caminantes, las flores seguirán llegando cada 28 de octubre para recordar por siempre a nuestro héroe de Yaguajay.
Hola Adisnelis ,me alegro que hallas tomado esas bonitas imágenes, y compartido. Ese día yo no traía celular. Es para la mayoría de nosotros los Gibareños (Que algunas veces hicimos la caminata de 32 Km desde Holguin) y los que nunca pudieron por diversas razones, motivo de gran sentimiento ese homenaje a Camilo. No por gusto recogimos bronce casa por casa para hacer realidad su monumento.
(Dedicado al Comandante Camilo Cienfuegos Gorriarán, el Señor de la Vanguardia.)
(A Guillermo Cabrera Álvarez, eterno amigo de Mil Anécdotas)
/“Al volver de distante ribera, / con el alma enlutada y sombría, / afanoso busqué mi bandera…”/*. Los versos del poeta cautivaron al niño en su pupitre. Ansiaba concluir la clase e ir a jugar con sus compañeros, pero la lírica del maestro dibujaba con su voz la poesía. / “¿Dónde está mi bandera cubana/, la bandera más bella que existe?…”/*. Los pequeños ojos volvieron a la enseña colgada en la pared. Escuchó el niño, del oprobio, del ultraje por aquella otra bandera de barras, de águila imperial. Pensó en los héroes, en los caídos, en los anónimos…
Ya hombre, convirtíose en volcán. El sombrero alón ordenó la carga mambisa a la tropa rebelde. Tembló La Cordillera. El Llano. La Invasión. El Triunfo. Un pueblo y un Gigante. “-¡Vamos bien¡-” exclamó. Desde la terraza, el recuerdo de las estrofas estremecen la muchedumbre enardecida/. “-Si deshecha en menudos pedazos/ se llega a ver mi bandera algún día, / nuestros muertos alzando los brazos/la sabrán defender todavía…”/*. Con una sonrisa en el rostro, el hombre del sombrero alón levantó la mirada y, a lo lejos, observó el mar.
Camilo Cienfuegos
(*)Fragmentos del poema ¨Mi bandera¨ de Bonifacio Byrne.
Gracias por tu comentario, Adislenis.Un gusto conocerte a tí y a tu obra literaria. Muchos vinculos me unen a Holguín, provincia que visito en mis vacaciones todos los años, aunque Gibara es una asignatura pendiente en mis viajes.
Besos desde una Habana bajo llanto de lluvia y flores en el malecón.
Nevalis Quintana.
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Hola Adisnelis ,me alegro que hallas tomado esas bonitas imágenes, y compartido. Ese día yo no traía celular. Es para la mayoría de nosotros los Gibareños (Que algunas veces hicimos la caminata de 32 Km desde Holguin) y los que nunca pudieron por diversas razones, motivo de gran sentimiento ese homenaje a Camilo. No por gusto recogimos bronce casa por casa para hacer realidad su monumento.
LOS VERSOS DEL POETA.
(Dedicado al Comandante Camilo Cienfuegos Gorriarán, el Señor de la Vanguardia.)
(A Guillermo Cabrera Álvarez, eterno amigo de Mil Anécdotas)
/“Al volver de distante ribera, / con el alma enlutada y sombría, / afanoso busqué mi bandera…”/*. Los versos del poeta cautivaron al niño en su pupitre. Ansiaba concluir la clase e ir a jugar con sus compañeros, pero la lírica del maestro dibujaba con su voz la poesía. / “¿Dónde está mi bandera cubana/, la bandera más bella que existe?…”/*. Los pequeños ojos volvieron a la enseña colgada en la pared. Escuchó el niño, del oprobio, del ultraje por aquella otra bandera de barras, de águila imperial. Pensó en los héroes, en los caídos, en los anónimos…
Ya hombre, convirtíose en volcán. El sombrero alón ordenó la carga mambisa a la tropa rebelde. Tembló La Cordillera. El Llano. La Invasión. El Triunfo. Un pueblo y un Gigante. “-¡Vamos bien¡-” exclamó. Desde la terraza, el recuerdo de las estrofas estremecen la muchedumbre enardecida/. “-Si deshecha en menudos pedazos/ se llega a ver mi bandera algún día, / nuestros muertos alzando los brazos/la sabrán defender todavía…”/*. Con una sonrisa en el rostro, el hombre del sombrero alón levantó la mirada y, a lo lejos, observó el mar.
Camilo Cienfuegos
(*)Fragmentos del poema ¨Mi bandera¨ de Bonifacio Byrne.
Nevalis Quintana Fernández
(Tomado del Blog «El Poeta teje las estrofas» : http://neva.cubava.cu/2015/10/26/los-versos-del-poeta/ )
Autor
Gracias por tan lindo comentario. En realidad es estremesedor recordar la historia que forjaron con su sangre nuestros mártires.
Gracias por tu comentario, Adislenis.Un gusto conocerte a tí y a tu obra literaria. Muchos vinculos me unen a Holguín, provincia que visito en mis vacaciones todos los años, aunque Gibara es una asignatura pendiente en mis viajes.
Besos desde una Habana bajo llanto de lluvia y flores en el malecón.
Nevalis Quintana.